El deseo en el dolor: Un (breve) recorrido histórico de las prácticas sadomasoquistas.

La artista Lady Gaga caracterizada en la estética del BDSM propia de los años 80s

La introducción que tuve del sadomasoquismo (S/M) en mi vida fue a través de la cultura pop. En las películas, la cultura y el arte hay una influencia particular de la estética sadomasoquista: cuero, látex, cuerdas y vendajes son cosas que se adaptaron al mundo de la moda y se han ido uniendo al guardarropa como una prenda básica. El cine erótico rescató la sensualidad de la práctica sadomasoquista, como se puede ver en Sex, Lies and Videotape (1989), The Piano Teacher (2001), Secretary (2002), y en Babygirl (2023), por mencionar algunos ejemplos a los que no les ha ido mal en la crítica.  La música también se ha visto influenciada por la estética sadomasoquista, específicamente el metal, con bandas como Slipknot, que hicieron parte de su identidad visual los instrumentos de las prácticas sadomasoquistas.

 Dada la reincidencia de esta moda en internet,  nadie podía dejar de hablar al respecto. Mi cabeza empezó a dar vueltas en torno  a este fenómeno cultural y cómo es que se ha adaptado al estilo de vida queer, así como al heterosexual: en hombres y mujeres, en la élite y en la periferia. 

En los foros de discusión me encontré con la controversia que causa este tipo de deseo en el feminismo, en la psicología, en la psiquiatría y en la filosofía, así que traté de entender la práctica sexual del sadomasoquismo desde una mirada erótica y no científica. 

La concepción del sadomasoquismo de hoy en día surge en el siglo XIX, con el manual del psiquiatra Richard Von-Krafft-Ebbing, titulado Psychopathia Sexualis, y publicado en 1886. Ahí se nombra a las prácticas sexuales asociadas al placer y al dolor. Ambos términos surgen de la literatura:  el “sadismo”, derivado de los textos del Marqués de Sade, y masoquismo”, derivado de los relatos de Leopold Von Sacher Masoch. El conjunto de las dos palabras, sadomasoquismo, es como se le empieza a conocer en el siglo XX a una serie de prácticas que involucran el dolor y el placer. Varios autores como Deleuze propusieron la separación de estos, pero para fines prácticos me referiré a la práctica como sadomasoquismo. 

A principios del siglo XX, las tendencias sadomasoquistas eran consideradas en foros científicos y psiquiátricos  como “excesivas” o “perversas”. Cuando se hablaba de tendencias sádicas sexuales masculinas, se les veía como algo dentro de lo común en la sexualidad del hombre, pero cuando se hablaba de disfrutarlo se evocaba  como algo excesivo, ya que se creía que estos individuos eran seres primitivos que tenían una regresión a las conductas barbáricas evolutivas. En el debate psicoanalítico, el masoquismo sexual femenino se veía como un vínculo con aquella sumisión natural de la que la mujer huyó, y entonces construía una versión perversa y excesiva en un intento de manipular a otros para cometer crímenes o evitar el acoplamiento normativo, imponiendo su propia agencia inapropiada. Esto nos muestra que los conceptos, aunque heteronormados, eran etiquetados como excesivos y, por lo tanto, enfermos.

Portada de The Night Porter de Liliana Cavani.

Pero, ¿qué pasaba cuando era al revés? Se creía que el masoquismo latente era la sexualidad natural de la mujer, pero cuando se manifestaba en los hombres era visto como algo aberrante y degenerado. Por otro lado, la agencia sádica manifestada en mujeres,era vista como una atrocidad, pues se asociaba con una  concepción retorcida de la feminidad, en tanto que la mujer trataba de salir de su papel servicial ante los hombres  y representaba una amenaza para la sociedad. A pesar de que sus pacientes sadomasoquistas dijeran entender su deseo, Krafft-Ebbing decidió que no tenían conciencia de ellos mismos, y que la perversidad de estos sujetos era un hecho visible en sus genes, que explicaba por qué se suscitan perversiones en la conducta sexual de los individuos.  Además, afirmaba que en las grandes ciudades existían más pervertidos sexuales, ya que, según él, los episodios de decaimiento moral siempre coinciden con la progresión de la feminidad y el exceso de lujuria en las naciones.Esto nos ayuda a entender el sadomasoquismo desde la heteronormatividad; sin embargo, estas prácticas están altamente relacionadas con las personas homosexuales. ¿Por qué? Se debe a que en el siglo pasado hubo una compleja confluencia de tendencias que propiciaron el surgimiento de  subculturas sexuales, específicamente homosexuales masculinas. Esto legitimó una serie de nuevas medidas represivas dirigidas a poblaciones disidentes y mayoritariamente proletarias, que hicieron que  el S/M se relacionara históricamente con la comunidad queer.

Tim Curry en el set de El Show de Terror de Rocky (1975) 

Ahora que conocemos la historia de este concepto entendemos por qué por qué la población y los especialistas  (doctores, psiquiatras y psicólogos) han marginado a aquellas personas que practican el sadomasoquismo, degenerando dicha práctica y convirtiéndola en algo vergonzoso y  polémico. Pero ¿si empezáramos a entender al sadomasoquismo como una estética en vez de como una patología, los sentimientos asociados a la vergüenza se verían cambiados de una  u otra manera? El sadomasoquismo, entendido  como una práctica estética, se resiste a una esencialización de la sexualidad, ya que médicamente es muy difícil explicar por qué aquello que me duele me causa placer. Desde el debate foucaltiano, estas personas están poniendo en práctica muchos juegos de poder, como el interés y la curiosidad, la astucia y la manipulación, y según el autor, “en  una cultura en la que el sexo ya no representa el reto que antes era, estas estrategias fueron incorporadas en el acto sexual para intensificar el placer y evitar el aburrimiento” (Foucault, “Sexo, poder y políticas de la identidad”)

Baudrillard (1979) debate que el sadomasoquismo se construye como una interpretación estética posmoderna debido al momento cultural en el que se populariza, ya que es un acto construido de forma ritualística y reversible, que “contrasta con lo que se postula que es una estructura real ya que esta se va inscribiendo en una dinámica verbal y visual, en la que hay una teatralidad y una actuación que no se inscribe en la vida real del individuo.”

El S/M es una obra de teatro que pareciera hacer una sátira de los roles impuestos por medio de una seducción no convencional. La autora Susan Farr (1981) lo expone muy bien cuando narra su experiencia practicando este tipo de juegos sexuales en una relación lésbica, exponiendo que una no es ama y la otra esclava, o una  la que manda y la otra la que obedece, sino que una  no está completamente sometida y la otra tampoco  es la que somete totalmente. Esto abre la posibilidad de que, cuando se participa en un ritual de agresión, se acuerde una palabra, que hace que la cortina se pueda bajar cuando cualquiera de los dos actores quiere acabar la obra e irse a casa. Después de todo no es solo crear la escena, es crear el escenario. El simbolismo toma un papel muy importante en este tipo de dinámicas, que son nombradas como contratos entre los dos individuos. Son polos eróticos definidos por un significante de pasión, de confianza y de intensidad, que fluyen en una situación totalmente consensuada.

Tomada de la revista Taste of Latex (1990).

La idea de que el S/M está asociado con una violencia de orden más profundo o inconsciente es rechazada por sus practicantes, pues se adscriben  tan conscientes y libres como cualquier otro grupo de actores sexuales. Esto viene de la creencia de que actos sexuales particulares “causan” otro tipo de actos infames, y que tienen un poder social para configurar conductas sociales. Aunque se puede afirmar que hay conexiones entre lo que la gente practica en la cama y lo que hacen en su día a día, estas son mucho más complejas, paradójicas e inclusive contradictorias. Hay una diferencia entre el juego y la realidad. Así como jugar Monopoly no es lo mismo que tratar de dejar en bancarrota a todos y tratar de dominar al mundo, este es un ritual de elección deliberado, controlado y estilizado que comúnmente incluye preparación extensiva, negociación y una puesta en escena. 

Tal vez el sadomasoquismo siempre sea un acto controversial sin una forma puramente médica o estética de definirse, pero nos puede decir mucho de la actualidad la forma en la que la cultura del internet ha abrazado esta erótica, específicamente en las que sus deseos son expuestos e ilustrados sin ponerles una etiqueta de enfermizos o perversos. 

Instrumentos utilizados por Dominatrix en la práctica sadomasoquista.

Es paradójico decir que algunas personas encuentran dolor en el placer, amor en la violencia y libertad en el control. En el entendimiento y exposición de estas realidades se puede aprender a disfrutar de diferentes formas, y a confiar en nuestro cuerpo más que en nuestros pensamientos para tener una sensibilidad que solo puede ser accesible por el tacto y no por el pensamiento. 

Escrito por Elena Sandoval Cárdenas 

Bibliografía: 

Oosterhuis, H. (2020) Push and Pull: Biological and Psychological Models of Sexuality in    Medical Sexology and Psychoanalysis (1870-1930). From: Oxford Research Encyclopedias: Psychology, p. 1-27. Oxford University Press. 

Richard von Krafft-Ebing, (1997) Psychopathia Sexualis, Ed. Mathes & Seitz Verlag, GMBH, München, Deutschland.

Byrne, R. (2013) Aesthetic Sexuality: A Literary History of Sadomasochism. Bloomsbury Publishing, London. Farr. S. (1981) The Art of Discipline: Creating Erotic Dramas of Play and Power. From Coming to Power: Writings and Graphics on Lesbian S/M a form of eroticism based on a consensual exchange of power. Alyson Publications.

Seminario Placer y sexualidad: Representaciones culturales, esencialismos y biologicismos

Seminario Placer y sexualidad: Representaciones culturales, esencialismos y biologicismos

Imparten:

Dra. Lu Ciccia

Dra. Gabriela García Hubard

A lo largo de las cinco sesiones de este seminario se abordaron diversos temas sobre el placer y la sexualidad atravesados por dos hilos conductores: las representaciones culturales del placer, y los presupuestos esencialistas y biologicistas que permean nuestra propia vivencia del placer y la sexualidad.

Primera sesión 12 de febrero 2025

Temas: la cultura de la violación

¿Desde qué lugar entendemos el placer?

Segunda sesión 12 de marzo 2025

Temas: Sexo con une misme.

Masturbación e infantilización.

Tercera sesión 2 de abril 2025

Temas: Sexo con otres: ¿qué cuerpos son deseables y cómo aprendemos a desearlos? Parte I

Cisheteronormatividad y capacitismo.

Cuarta sesión 14 de mayo 2025

Temas: Sexo con otres: ¿qué cuerpos son deseables y cómo aprendemos a desearlos? Parte II

Gordo-odio, edadismo, maternidad.

Quinta sesión 11 de junio 2025

Temas: placer, sexualidad y agenciamiento.

La postpornografía y el BDSM.

Este seminario forma parte del proyecto: Análisis interdisciplinario de las representaciones y expresiones del placer sexual de los cuerpos feminizados. PAPIIT IN400825

Flotando entre pasiones y colores: un vistazo al VIII Coloquio de Letras Diversas

Fotografías: cortesía del Seminario de Subjetividades Diferenciales y editadas por Sara Rangel, colaboradora de PLACERFEM. 

Uno de los objetivos de PLACERFEM es visibilizar las pasiones que tienen los cuerpos invisibilizados por la heteronormatividad. Por esa razón, resultaba indispensable asistir a un Coloquio que sigue muchos de los principios que ansiamos.

En este primer acercamiento al octavo Coloquio de Letras Diversas asistimos a la Conferencia Magistral: Las delirantes perversiones. Ecos, metáforas y puentes con la poesía modernista en México que impartió el Dr. César Cañedo, quien además es miembro de nuestro proyecto de investigación. En este espacio, Cañedo analizó la obra de autores como Juan Cotto, Miguel Ángel Osorio Benítez (Barba Jacob), Germán Pardo García y Rafael Arévalo Martínez y destacó sus deseos y provocaciones en la poesía.

Después tuvimos la fortuna de entrevistar al Dr. César Cañedo, quien fue uno de los fundadores de dicho coloquio, quien nos compartió un poco de la historia y las transformaciones de este encuentro anual. Con las ponencias pudimos apreciar la calidez, el abrazo a las disidencias, y el carácter contestatario del evento. En mi experiencia, todo esto se potenció después de escuchar a César durante la entrevista. potenció después de escuchar a César durante la entrevista.

El profesor nos compartió amablemente que el proyecto, tan grande y valioso como es ahora, surgió de una conversación entre dos amigxs, César Cañedo y Ernesto Résendiz:

César Cañedo: El punto es que cuando Ernesto Reséndiz y yo fuimos compañerxs, nos dimos cuenta de que en la facultad no había nada reciente o abiertamente para estudiar esa perspectiva, la de las disidencias, el cuerpo, el género y el deseo en la literatura. Y empezamos a conformar un grupo de debate de lecturas. Entonces propusimos el Seminario de Literatura Lésbica Gay. 

Fotografías: cortesía del Seminario de Subjetividades Diferenciales y editadas por Sara Rangel, colaboradora de PLACERFEM. 

El Dr. César Cañedo nos compartió una anécdota que me pareció muy importante sobre la apertura de nuevos espacios:

CC: Si no existe un espacio así ¿por qué no lo hacemos? Las pasiones que tengan como estudiantes o como lectores hay que escucharlas. Hay que seguir esos sueños académicos porque también se vuelven propósitos de vida. A todos esos intereses y pasiones hay que llevarlas de la mano. Tratar de alejarse de los juicios, de la normatividad, y de los castigos, es decir, seguir  un poco más los deseos y pasiones que pueden ser fundamentados mediante la teoría y la crítica. El deseo de generar comunidad, ante la desesperación de sentirse solo, es uno de los sentimientos detrás de este Coloquio. 

El siguiente punto de nuestra conversación fueron los objetivos del Coloquio de Letras Diversas:

CC: Se trata de quitarle a la Academia lo que pueda tener de acartonada y darle siempre un tono muy festivo… Entrar a color, que eso ya parecía bastante… Ya nos divertíamos provocando, cuestionando, incitando a hacer las cosas distintas. Que habláramos de nuestras pasiones, de otras cosas que no tengan que ver con la Academia.

Hacer sentir viva a la facultad considerando a la comunidad LGBTQ+  fue algo sumamente preciado porque, en palabras del Dr. Cañedo: “También había una intención de intervenir la facultad: de apropiarse de sus días. Todo el mundo sabía que en esos días se iba a jotear, a lenchear, a transexualizar y a travestir la facultad.” La libertad de expresión en tu propio espacio y contexto es algo que nunca debería ser negado a ningún ser humano. Se debe apartar la opresión, la vergüenza, la culpa y el silencio.

Fotografías: cortesía del Seminario de Subjetividades Diferenciales y editadas por Sara Rangel, colaboradora de PLACERFEM. 

Como en todo proceso humano, hay gente que se va y gente que llega. Afortunadamente se estructuró una red de alianzas que podrá retomar las veces que sea necesario este tipo de espacios. Cañedo comentó al respecto:

CC: Lo que ha sucedido con este proyecto es que ha tenido muchas caras y muchos colores. Eso también me da mucha alegría, que el nivel y el interés han subido muchísimo, aunque eso significa que no hay muchos espacios como este. Si llegan 100 ponencias es porque no hay a dónde mandarlas. Entonces [el Coloquio] se convierte en un faro, en un apapacho. 
El Coloquio irradiaba calidez, alegría y fuerza en cada una de las ponencias. Por lo que fue sumamente placentero escuchar a tres de las integrantes de PLACERFEM en este increíble espacio: Sara Estrada Zúñiga, Sthefany Canales Viveros y Camila González López.

Fotografías: cortesía del Seminario de Subjetividades Diferenciales y editadas por Sara Rangel, colaboradora de PLACERFEM.

La ponencia de Sara Estrada y Ana Calderón fue “El alcohol en Carol: el consumo diferenciado en dinámicas lésbicas dentro y fuera de la ficción”. Sara y Ana comentaron que Therese, coprotagonista de la cinta, inicia un proceso de imitación que la lleva a consumir las mismas sustancias que Carol. Ellas nos explicaron que Therese deja el mundo masculino (o el mundo heterosexual) e inicia un proceso de autoconocimiento gracias a la relación que tiene con Carol, aunque, como mencionaron Sara y Ana, Therese desarrolla un consumo de alcohol problemático. El consumo diferenciado surge del afán de comportarnos como las personas que nos rodean, pero también se explica a partir de los espacios de vulnerabilidad y de los rituales de pertenencia identitaria. En cambio, el consumo problemático se manifiesta como una afectación individual y colectivo.

Por otro lado, Sthefany desarrolló los postulados de Judith Butler en su ponencia titulada “‘El dolor de las travestis es como un hechizo’: los afectos que construyen la casa en Las Malas de Camila Sosa Villada”. Sthefany explicó que las travestis y las trans son híper-conscientes de su dolor, pues trabajan con su cuerpo. También hizo un análisis de los personajes para explorar la personificación del dolor y la ternura, así como la historia del dolor de los cuerpos marginados, entre otros temas para insistir en que las historias y los cuerpos trans son válidos. 

Por otro lado, Camila se interesó en Autofagia, novela de Alaíde Ventura. Camila señaló que acciones como chupar, comer, morder y besar se entrecruzan con el deseo de las personajas, puesto que tienen una relación sexoafectiva afectada por la desorientación, el sometimiento y el hambre. Asimismo habló sobre el deseo de tener un cuerpo ideal y cómo éste resulta en una obsesión autodestructiva que marca una estructura fragmentada en la novela.

Fotografías: cortesía del Seminario de Subjetividades Diferenciales y editadas por Sara Rangel, colaboradora de PLACERFEM. 

La última edición del Coloquio reafirmó la urgencia y la importancia de generar y habitar espacios donde los cuerpos feminizados y las disidencias puedan nombrar, pensar, disfrutar, desear y vivir sus pasiones sin las restricciones impuestas por la normatividad. 

La entrevista con Cañedo dejó en claro que estos proyectos nacen del deseo compartido por transformar la Academia desde adentro y volverla un espacio más vivo, sensible y colectivo. La invitación a preguntarse “¿por qué no?” resonó como un llamado a construir nuestros propios lugares de enunciación, a seguir las pasiones que nos atraviesan tanto en lo académico como en lo personal. El Coloquio, con su carácter festivo, afectivo y político, demostró que la comunidad puede ser una forma de resistencia ante la violencia, la vergüenza, y el silencio, y que la libertad de expresión sobre el cuerpo, el género y el deseo es una necesidad que no debe ser negociada.

Escrito por Cassiel Marmolejo 

El placer de las relaciones intergeneracionales entre mujeres en Hacks y The Devil Wears Prada

En una entrevista reciente, la actriz Kate Winslet se viralizó por decir que, de adolescente, tuvo sus primeras experiencias íntimas con mujeres y que esto la ayudó a entender la intensidad de la amistad de la protagonista que encarna en Heavenly Creatures1(Variety, Winslet). Esta declaración, por supuesto, no convierte a Winslet en lesbiana ni la hace necesariamente menos heterosexual, pero sí es sintomático de que el nivel de intimidad que se alcanza en las amistades femeninas puede tomar muchas formas. Independientemente de nuestra orientación sexual, es mucho más usual de lo que admitimos en voz alta experimentar distintos tipos de afectos por otras mujeres. De igual manera, es frecuente que nuestras amigas o mujeres cercanas mayores nos hablen de sexualidad. Como Winslet, de adolescente yo también lo viví así con otras chicas, pero aún hoy la complejidad de lo que nace cuando dos mujeres comparten tiempo, intereses, agenda política y/o secretos me parece un misterio emocionante a develar. Es mi propuesta, junto con la de muchas, que estas relaciones —sobre todo las intergeneracionales, por el conocimiento y energía que transmiten— son un terreno político inconquistable gracias a su fuerza y (aparente) sutileza simultánea. 

Dos buenos ejemplos de este tipo de relación son The Devil Wears Prada (2006) y Hacks (2021), por el lazo que se crea entre Miranda Priestly y Andrea Sachs, y Deborah Vance y Ava Daniels, respectivamente. En ambas historias, el vínculo inicial entre estos dos pares es profesional y no resulta placentero en lo absoluto, pues existe una tensión jerárquica. Tanto en la serie, Hacks, como en la película, The Devil Wears Prada, está la figura de la mujer exitosa, solitaria y amargada alrededor de sus sesenta años. Ésta, en un momento de desesperación, contrata a una chica mucho más joven que ella hacia el final de sus veintes. Las industrias difieren— en Hacks es la de la comedia standup y en TDWP la de la moda— pero progresivamente, las cuatro mujeres dan destellos de que, para cada una, se trata de una relación que profundiza más allá de lo laboral, puesto que en ella hay eventual complicidad, solidaridad y, según algunas interpretaciones, romance y deseo. Más que analizar de manera exhaustiva momentos específicos de la relación entre Miranda y Andy o Deborah y Ava, en esta reflexión me interesa resaltar el creciente interés cultural que hay por la imagen de la mujer adulta, sobre todo de la mujer envejecida, y sus relaciones con las más jóvenes, así como traer a colación la lectura sobre la ambigüedad romántica, erótica o sexual de éstas para dar cuenta de que el placer se compone de más elementos que sólo el sexo2. 

Cuando digo que hay un interés creciente me refiero a la proliferación de fanfiction escrita en torno a las cuatro protagonistas, así como a los números de vistas y taquillas que ambas piezas audiovisuales obtienen. Ejemplos de esto es que Hacks obtuvo cinco temporadas y The Devil Wears Prada tendrá una segunda parte, a pesar de que el largometraje salió hace dos décadas, en el 2006. Los miles de fanfics y cuentas de Instagram y X dedicadas a las interpretaciones lésbicas de Hacks y The Devil Wears Prada muestran la admiración, aprendizaje y lealtad que se da en los vínculos con mujeres de otras generaciones, y cómo los límites de la relación son difusos y crean confusión porque pasan de la condescendencia y el hartazgo a la confianza y la estimulación mutua. Así, el espacio de indeterminación que resulta de la mezcla de afectos en estas relaciones intergeneracionales es llenado en estas reapropiaciones al volver el elemento romántico mucho más explícito y presente. 

Por otra parte, ya que en las lecturas lésbicas de estas relaciones se acentúa la parte sexual, debo aclarar que, aunque Miranda y Deborah son madres, no estoy haciendo un equivalente con el paradigma de la MILF (Mom I’d like to fuck), el cual propone que “las madres sexualmente atractivas son una especie de excepción transgresiva” (La Otra, Geerts). Tampoco yéndome hacia la desexualización. Digo más bien que la diferencia de experiencias y de adquisición de conocimiento resultan estimulantes para ambas partes (o sea, tanto para las jóvenes como para las mayores), y que este tipo de estimulación intelectual es un componente importante para el ámbito de lo sexual, aunque sea frecuentemente olvidado. Por lo tanto, este tipo de relaciones no son una excepción que termina por des/hiper sexualizar a las mujeres mayores, sino un resultado de la intimidad particular compartida. Además, como Miranda y Deborah son mujeres de la tercera edad, ya sea que nos inclinemos por las lecturas lésbicas de The Devil Wears Prada y Hacks o por las más heterosexuales, la realidad es que ninguna de las dos opciones resulta heteronormada. La heteronormatividad, siendo el régimen que sostiene la norma social heterosexual, provoca e incentiva la competencia entre las mujeres por la atención masculina y la legitimidad —sobre todo si se trata de una mujer joven ostensiblemente guapa pero sin recursos y otra envejecida y exitosa—, en vez de amistades, relaciones profundas o con límites afectivos difíciles de fijar. En otras palabras, aún si consideramos la relación de Andy y Miranda o de Ava y Deborah 100% heterosexual, ésta no encaja por completo en la normatividad. 

Por otro lado, los encabezados y artículos que surgieron recientemente, a raíz de la relación de Cynthia Erivo y Ariana Grande3, sobre que la amistad está tomando el lugar del romance o la pareja, aunque no me parecen dañinos, olvidan que la sexualidad se compone de una plétora de códigos y elementos más allá del sexo. Como Winslet cuando habla sobre sus “primeras experiencias íntimas”, la ambigüedad está por todos lados. No sabemos si se refiere a besos, roces, pláticas, penetración, sexo oral o a cualquier otra de las miles de posibilidades que podamos imaginar cuando alguien habla de intimidad, sexo o placer. En esas relaciones que se dan entre generaciones se transmite conocimiento que amenaza el orden heteronormado de competencia femenina y por lo tanto, aquello que constriñe la vida y las decisiones de las mujeres. Este tipo de vínculo (romántico o no) intergeneracional sirve para lograr alianzas y, a veces, producir distintas visiones del placer y la felicidad femenina. 

De esta manera, Hacks y The Devil Wears Prada muestran el creciente interés en representaciones de lazos intelectualmente estimulantes entre mujeres que no son atravesados por la presencia masculina y que contienen potencias amistosas o románticas. Ese reconocimiento de una misma en la otra resulta mucho más emocionante —o al menos culturalmente relevante en este momento— que la clásica historia romántica de la pareja heterosexual4. El elemento de la edad importa no sólo porque hay una conservación y transmisión de conocimiento generacional, sino que también, de abajo hacia arriba, se comparte una perspectiva y energía que también es otro tipo de conocimiento del cual las mujeres mayores se nutren y estimulan. Ahí en donde Miranda y Deborah son duras y frías, Andy y Ava les muestran paciencia y flexibilidad, características (tal vez) de su juventud, que ninguna otra persona les ofrece, mientras que las más jóvenes aprenden de los límites, el prestigio, la experiencia, los errores y los aciertos de sus jefas. Ambas partes gozan porque se crea una relación especial, particular y específica que no es ni de pareja ni maternal/ filial. Ahora nos queda a ambos lados del espectro generacional la responsabilidad de buscar esos vínculos, cuidarlos, resaltarlos, narrarlos, representarlos, permitirnos vivirlos sin penas ni vergüenzas y celebrar el placer de experimentarlo. 

 Sara Estrada 


Notas al pie

(1) Esto resulta un tanto irónico porque Heavenly Creatures parece presentar un caso en donde las amistades “intensas” o “incontenidas” entre mujeres terminan en asesinato.

(2) En la cultura popular lésbica anglófona, el tropo de la mujer adulta que seduce a una mujer mucho menor es un cliché, un avatar estrechamente ligado a una historia de profunda lesbofobia. Desde la ficción pulp de la década de los cincuenta hasta las representaciones cinematográficas contemporáneas, este tropo ha sido utilizado para dañar las imágenes de las lesbianas puesto que son retratadas como seductoras de “niñas” o menores de edad. En estas representaciones las lesbianas, siempre las mayores, son personas con algún trastorno mental y que infringen violencia (física, emocional, sexual) a otras. Ante esto, la comunidad lésbica se ha reapropiado de ese tropo al rescatar historias de amores con una diferencia de edad que no resulta en la patologización de este tipo de relaciones.

(3) Las interacciones de las protagonistas de Wicked (2024) han sido leídas como románticas dado que, en las ruedas de prensa, éstas se tocan, se cuidan y hablan bien de la otra virtualmente todo el tiempo que están frente a la cámara. La opinión pública, aunque diversa, refleja un consenso en que culturalmente le asignamos valores negativos a las amistades que “no conocen sus límites”. Es decir que si en una relación platónica existen gestos que se parezcan a los que se tiene con las parejas, se le etiqueta de intensa y ya no puede más pasar desapercibida o como algo “inocente” y recibe la reprobación del público.

(4) Vemos estos vínculos todo el tiempo fuera de la ficción, por ejemplo, en las relaciones laborales-amistosas que tienen las directoras de cine con sus actrices favoritas: Greta Gerwig (42) y Saoirse Ronan (31) o Sofia Coppola (54) y Kristen Dunst (43), pero hacen falta esas historias.

Annah Einbinder y Jean Smart en Hacks (Still de MAX)

Citas
Entrevista Kate Winslet https://variety.com/2025/film/news/kate-winslet-first-intimate-experiences-women-12366186 94/
Artículo “Sexo y Maternidad” https://www.laotrarevista.com/2020/04/ambar-geerts-zapien/

Anne Hathaway y Meryl Streep en The Devil Wears Prada (Still de MUBI)

Deseo travesti, placer y trabajo sexual: Y si yo fuera puta de Amara Moira

La maratona de lectura Guadalupe Reinas se presenta cada año como una oportunidad emocionante para adentrarse en la literatura escrita por mujeres. Además de fomentar la comunidad y la lectura conjunta, sus consignas invitan a lxs participantes a ampliar el corpus de escritoras diversificando los temas que cambian cada año. Como parte de este reto de lectura, la equipa de PLACERFEM ha hecho una lista de sus mejores recomendaciones para la consigna de literatura erótica. Entre los libros que sugerimos se encuentra Y si yo fuera puta de la escritora travesti Amara Moira, quien cuenta el proceso que la llevó a ser trabajadora sexual desde su propia experiencia.

En este libro/diario, el placer y el erotismo se construyen paralelamente a la identidad de Amara, quien desde una decisión personal comienza a ejercer trabajo sexual: “Dar placer fue mi destino amargo, dar pero también recibir. Y si sentir placer de lo que uno trabaja fuera criterio para elegir la profesión, la mía ya estaba elegida. ¿Y si yo fuera puta? Bueno, ahora lo era”. Esta toma de agencia y curiosidad de la protagonista con el “y si yo fuera…” es lo que la motiva a experimentar con su propio deseo. 

De varios encuentros sexuales había descubierto elementos que le hacían sentir placer: el olor a hombre, el sudor de macho, los besos, la barba rasposa, “me hacía sentir más yo, más mujer”, en palabras de la propia autora. El texto no sólo retrata una transición en el modo de vivir para Amaira, integrado el trabajo sexual a su rutina de estudiante de doctorado en letras,  sino también representa la consolidación de su ser travesti. A partir de los encuentros con los clientes, reafirma o niega aspectos que conforman su identidad y lo que ella busca en su placer. 

Sin embargo, ¿qué pasa con los clientes violentos?, ¿cuáles son los aprendizajes del trabajo sexual?, ¿cómo cuidarse una misma?, ¿qué estrategias existen para priorizar el placer?, ¿qué pasa con el feminismo abolicionista? Estas son sólo algunas preguntas que responde la autora en este libro y que conforman también el deseo travesti.

A patir de la deconstrucción del deseo y la búsqueda por proponer y experimentar otros modos de vivir el trabajo sexual, Amara Moira nos acerca a una utopía en donde el placer y el goce transformen al dolor y la violencia que atraviesan las personas dedicadas a este oficio. Es por esto que incluimos el libro de Amaira en la lista para este Guadalupe Reinas, porque encontramos un acercamiento crítico y provocador al placer travesti escrito en primera persona.

Sthefany Canales

La escritora brasileña Amara Moira, autora de ‘Y si yo fuera puta’. Autoría: CINTIA ANTUNES

Guadalupe Reinas 2025

Primero lo primero: ¿qué es? En palabras de las beforas, sus creadoras:

La maratona de lectura Guadalupe Reinas es una fiesta literaria creada por Librosb4tipos (LB4T) en 2017. Desde entonces desafían a la comunidad a leer 10 libros en 25 días, entre el 12 de diciembre y el 6 de enero. La misión, si decides aceptarla, es elegir obras escritas por mujeres con base en 10 consignas. Estas consignas se revelan en los canales oficiales de LB4T a las 00:01 del 1 de diciembre.

La fiesta de la maratona empieza con sugerencias para cada consigna e incluye retos, lecturas grupales, charlas con escritoras, sesiones de escritura, sorteos de libros, y muchas actividades más para conocer, escuchar y leer autoras.
(Guía definitiva del Guadalupe Reinas 2025. Visita su sitio web para conocer más)

Las consignas de lectura propuestas por las beforas han sido exitosas orientaciones temáticas para elegir entre el mar de escritoras históricamente invisibilizadas. Gracias a la diversidad que fomentan las beforas, las consignas u orientaciones de lectura este año son las siguientes:

Consignas de lectura 2025

    1. Lectura conjunta de Librosb4tipos. Conoce la lista completa aquí.
    2. Libro de, acerca o inspirado por Jane Austen
    3. Literatura erótica
    4. Lectura sáfica
    5. Escritora mexicana que no hayas leído
    6. Libro escrito por una activista
    7. Libro sobre palestina
    8. Cozy mistery
    9. Libro sobre cerrar ciclos
    10. Libro que tiene 10 años en tu librero físico o digital


Sin embargo, a nadie le sorprende que las lectoras conozcan poco o nada sobre sobre literatura erótica y literatura lésbica. Esto motivó a la equipa de PLACERFEM a hacer un consenso de recomendaciones literarias en el que, por cierto, la mayor parte de lecturas lésbicas también son lecturas eróticas. 

La ilustración de este año fue un diseño de @mitzmandarina

Literatura erótica: 

Bombal, María Luisa. La última niebla.
Canosa, Flor. Pulpa.
Nin, Anaïs. Delta de Venus.
Di Giorgio, Marosa. Misales.
Ichikawa, Saou. Joroba.
Machado, Carmen Maria. Her Body and Other Parties.
Moira, Amara. Y si yo fuera puta.
Revista Penumbria, comp. Necroeroticón.
Somers, Armonía. La mujer desnuda.
Téllez, Artemisa. Crema de vainilla.
Peri Rossi, Cristina. Babel Bárbara.

Literatura sáfica:
Moskovich, Cintia. Dos iguales 
Antiguas lesbianas de este valle. Poesía reunida de Nancy Cárdenas, edición crítica de Elena Madrigal.
Levi Calderón, Sara. Dos mujeres.
Ventura Medina, Alaíde. Autofagia.
Cabezón Cámara, Gabriela. Las aventuras de la China Iron.
Baltasar, Eva. Boulder.
Machado, Carmen Maria. In the Dream House.
Yuszczuk, Marina. La sed.
Nagata, Kabi. My Lesbian Experience with Loneliness.
Peri Rossi, Cristina. Evohé: Poemas eróticos.
Reid, Taylor Jenkins. The Seven Husbands of Evelyn Hugo. 2017.
Torres, Sara. La seducción.
VV. AA. The New Fuck You.
Waters, Sarah. Tipping the Velvet. 1998.
Winter, Lee. The Brutal Truth.
Winterson, Jeanette. Written on the Body. 1992.

 Esperamos conocer a muchas lecturas entusiastas en la Peregrinación lectora. 

¡Felicidades a LibrosB4Tipos por los 10 años de lecturas conjuntas! 

Camila González López 

25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer

Durante el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe en Colombia en 1981 se estableció el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y Niñas para honrar la memoria de las hermanas Mirabal, Patria, Minerva y María Teresa, quienes eran activistas en República Dominicana y fueron asesinadas en 1960 por el gobierno militar de Rafael Trujillo. 

Pero… ¿Quiénes eran estas hermanas? Este 25 de noviembre rescatemos su historia y reivindiquemos este día que es de lucha y memoria, por un presente y un futuro sin violencia de género. Patria, Minerva y María Teresa Miraval, conocidas como “Las Mariposas”, nacieron en Ojo de Agua, Republica Dominicana y formaron parte activa de los movimientos en contra de la dictadura de Trujillo. 

El gobierno de Trujillo comenzó a capturar, encarcelar y torturar a los miembros del movimiento opositor.  A Patria, Minerva y María Teresa las ejecutaron cuando regresaban de visitar a sus colegas y parejas que se encontraban en la cárcel. Fueron interceptadas, golpeadas y asesinadas el 25 de noviembre de 1961. Este hecho marcó al movimiento y ocasionó que el 30 de mayo de 1961 el dictador Rafael Trujillo fuera emboscado por un grupo del movimiento de la disidencia. 

El asesinato de Las Mariposas generó la convocatoria del movimiento feminista latinoamericano en 1981 para dialogar sobre la violencia hacia las mujeres. Reunió a gobiernos, organizaciones y población en general a generar estrategias y acciones políticas, así como a sensibilizar y visibilizar la violencia contra las mujeres. 

La violencia de género se refiere a los actos dañinos dirigidos contra una persona o un grupo de personas en razón de su género. Tiene su origen en la desigualdad de género, el abuso de poder y la existencia de normas dañinas. El término se utiliza principalmente para subrayar el hecho de que las diferencias estructurales de poder basadas en el género colocan a las mujeres y niñas en situación de riesgo frente a múltiples formas de violencia. (ONU, 2023)



Ilustración de @seescribeyao

Hoy la violencia contra las mujeres y niñas continúa siendo una de las violaciones más generalizadas, extendidas y persistentes de los derechos humanos en el mundo. 1 de cada 3 mujeres y niñas ha sido víctima de algún tipo de violencia a lo largo de su vida, y en la actualidad nos enfrentamos a un escenario especial: el espacio digital como otro espacio de reproducción de estas violencias. 

La violencia digital es aquella forma de violencia que ocurre en entornos digitales o mediante tecnologías de la información, también conocida como “violencia facilitada por las TIC”, “violencia en línea” o “ciberviolencia” (ONU Mujeres, 2023). Este tipo de violencia es facilitada por la accesibilidad, el anonimato y la falta de impunidad. Es necesario generar sensibilidad y comenzar a mirar la violencia digital como algo real. 

La violencia digital se puede ver de distintas maneras, y aunque comúnmente se reproduce por personas cercanas a la víctima (pareja, familiares, compañerxs), también lo hacen personas desconocidas. Si bien, principalmente mujeres de la esfera pública que realizan activismo, política o simplemente son más visibles en las redes sociales pueden ser víctimas de este tipo de violencia con mayor facilidad, ninguna mujer y niña queda exenta de serlo. 

Es necesario tener los ojos bien abiertos e identificar cómo se puede ver la violencia digital: 

  • Difusión no consentida de imágenes íntimas
  • Ciberacoso, troleo o amenazas 
  • Acoso sexual en línea (mensajes o imagenes no solicitadas)
  • Deepfakes: Imagenes falsificadas con IA 
  • Discusos de odio y desinformación 
  • Doxeo: filtración de información privada 
  • Vigilancia, seguimiento o control digital 
  • Explotación sexual en línea
  • Suplantación de identidad
  • Redes misóginas, machosfera o foros incel

 

38% de las mujeres en el mundo han experimentado violencia digital, y el 85% ha visto violencia digital contra otra mujer. Entre las formas de violencia más comunes está la difamación, el ciberacoso, y los discursos de odio. En México, tan solo en el 2022, 3 de cada 10 niñas mayores de 12 años fueron sido víctimas de ciberacoso. 

Las redes sociales y el internet pueden ser grandes herramientas, pero también un espacio de vulneración de los derechos humanos. De ahí la importancia de impulsar políticas públicas y marcos legales para la protección y la reparación de las víctimas, los protocolos y acciones en contra de la violencia digital (como es el caso de la Ley Olimpia). Como acción individual y colectiva, evitemos compartir o reproducir contenido que violente o vulnere a las mujeres y trabajemos en la sensibilización y la empatía. 

Andrea Valerio Mora



Referencias

ONU Mujeres (2023). Violencia digital contra las mujeres y las niñas. ONU Mujeres México. Recuperado de: https://mexico.unwomen.org/sites/default/files/2023-03/Brief_ViolenciaDigital.pdf#page=6.06 

Organización de las Naciones Unidas (2023). La violencia de género es una de las violaciones más generalizadas de los derechos humanos en el mundo. https://unric.org/es/la-violencia-de-genero-segun-la-onu/

Gaceta UNAM. (2020). ¿Quiénes eran las hermanas Mirabal? Gaceta del Momento. https://www.gaceta.unam.mx/quienes-eran-las-hermanas-mirabal/ 

 

Gótico erótico: Alucarda, la hija de las tinieblas

“Lesbianas, vampiros, monjas, satanismo y brujas, ¿te la vas a perder?” Es una seductora invitación a ver Alucarda, la hija de las tinieblas (1977), un largometraje caracterizado por su representación excesiva y transgresora de un erotismo supuestamente perverso. En PLACERFEM se estimula la reflexión en torno a cualquier tipo de deseo; por tanto, la penúltima proyección semestral del cineclub La ruta de los placeres indóciles se dedicó a la película gótica de Juan Esteban López Moctezuma. En esta ocasión, Gabriela Román Mérida, apasionada del terror y especialista en cine mexicano, guió la conversación en torno a Alucarda

Fotografías tomadas por Sara Rangel, integrante de PLACERFEM. Gabriela Román Mérida compartió sus conocimientos sobre Alucarda después de la proyección.

La cinta se centra en la relación entre Alucarda y Justine, dos jóvenes habitantes de un orfanato religioso predominantemente femenino. Ambas sellan su amor sáfico mediante un pacto demoníaco que pone en crisis el espacio sacro que constriñe su corporalidad y su deseo. El placer sexual entre mujeres se convierte en una práctica pecaminosa únicamente admisible en el plano de lo diabólico. Desde la perspectiva católica, tal infracción amerita una serie de prácticas que violentan el cuerpo. En primer lugar, se flagela a las monjas penitentes, quienes hieren su carne a cambio de perdón y protección divina; por otro lado, se intenta disciplinar el cuerpo de las herejes mediante un cruento exorcismo fallido.  

Alucarda, la hija de las tinieblas (1977), dirigida por Juan Esteban López Moctezuma.

Las crudas escenas anteriormente descritas suscitan el morbo de los espectadores, quienes presencian la crueldad ejercida sobre los vulnerables personajes femeninos para luego salir de la sala —esto no fue excepción para el cineclub—. Al terminar la proyección, Gabriela Román no sólo compartió su vasto conocimiento respecto al director y su obra, sino también estimuló una mirada crítica en torno a Alucarda. A través de esta perspectiva se problematizó el aura sensacionalista construida alrededor del largometraje y de su rodaje, al cual se le adjudican tratos fáusticos, orgías y acontecimientos sobrenaturales. En suma, la comunidad cinéfila trasladó los acontecimientos ficcionales al plano de la realidad. El esoterismo desplegado en pantalla no se correlaciona directamente con la vida de López Moctezuma, cuya cinta sólo responde a las inquietudes y propuestas de la vertiente “pánica” o Grupo Pánico iniciado en los sesenta. 

Justine convertida en un ser vampírico.

La invitada de esta sesión también vinculó Alucarda con Satánico pandemonium: la sexorcista (1975), otra película mexicana que muestra una figura femenina contraventora de los rígidos preceptos cristianos. Gabriela, debido a su formación como historiadora, exploró sucintamente uno de sus grandes intereses de la carrera: los conventos novohispanos. Las prácticas cismáticas en dichos espacios han sido estudiadas desde su disciplina, el artículo “¿Herejes en claustro? Monjas ante la inquisición novohispana del siglo XVIII” es prueba de ello. Lo anterior invita a la reflexión sobre las transgresiones y las resistencias enfrentadas al discurso hegemónico. Además de estos antecedentes, también se señalaron dos fuertes influencias literarias: Carmilla (1872) novela irlandesa sobre vampirismo lésbico escrita por Sheridan Le Fanu y el marqués de Sade, cuyo libro titulado Justine comparte nombre con una de las protagonistas. 

Gabriela Mérida Román, especialista en cine mexicano, gestora cultural y amante del cine de terror.

Durante esta proyección presenciamos la ambivalencia del gótico en cuanto a su representación del placer. Por un lado, la construcción de la monstruosidad temida puede perpetuar valores conservadores fundamentados en el rechazo a la otredad. Por el contrario, visibilizar lo socialmente inaceptable permite cuestionar los mandatos que hemos naturalizado para reconfigurarlos. Cuando se mira más allá del sensacionalismo, se producen profundas reflexiones sobre nuestras relaciones, deseos y afectos. Las vampiras y las brujas no son meramente seres sobrenaturales, sino también ofrecen lecturas sobre nuestra propia potencia erótica disidente. 

 

Jessica Morales Aguilar

Encarnando el deseo: Así se llevó a cabo la Jornada del placer

Encarnando el deseo: Así se llevó a cabo la Jornada del placer

El día 21 de octubre se llevó a cabo la jornada del placer, una propuesta por parte de la investigación en curso dirigida por la doctora Gabriela García Hubard, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, que busca analizar desde una perspectiva multidisciplinaria cómo se expresa el placer en los cuerpos feminizados. Esta velada, en vez de tratarse de una convención académica, buscaba ser un espacio para reflexionar, dejarnos ir y contemplar cómo negociamos con la sexualidad femenina en la actualidad. 

La jornada comenzó al mediodía con la proyección del cortometraje “Las novias del Sur” dirigido por Elena López Riera, un documental que le da voz a quienes se les tenía prohibido experimentar placer con sus cuerpos. Las mujeres entonces se convierten en agentes de una época en la que los deseos íntimos y el sexo era algo oculto y, en ocasiones, sólo con fines reproductivos, a fin de exponer cómo impactó sus vidas. 

Al terminar el corto subió al escenario Claudia Lobatón, sexóloga de Plátano Melón. Se habló de que se necesita ahora más que nunca la ternura, la intimidad y la cercanía, no solo con cuerpos ajenos, sino del propio, ya que es clave para dejarnos ir y gozar del cuerpo en el que nacimos, comenzando por nuestro excitamiento y dejando de lado la moral culpógena que nos ha limitado. 

Dinámica de la charla de Claudia Lobatón, sexóloga de Platanomelón, cortesía del equipo de PLACERFEM

Después de un pequeño receso, la jornada continuó con la proyección de Female ejaculation and other mysteries of the universe, dirigido por Julia Ostertag, en el que se deja a un lado la ansiedad de ser el objeto perfecto deseado y observamos la historia de un fenómeno biológico no tan investigado como debería de serlo: la eyaculación femenina. 

La corporalidad fue uno de los pilares de esta velada con el participación de Irene Soria. Con su conferencia performática “No me aguantas” retomó las formas en las que la autocensura tiene repercusiones a la hora de vincularse afectivamente, mostrando su cuerpo con resiliencia y valentía.

Después entramos en un mundo de lenguaje visual y contemplación proyectando cortometrajes temáticos; Rondó por el placer (2022) y Orgasmo (2018) en compañía de su directora: Laura Miranda. El recinto se volvió un espacio de reflexión y diálogo sobre la experiencia de la masturbación femenina. 

Conversatorio con la directora Laura Miranda, fotos por PLACERFEM

La política implicada se vio más evidente al caer la noche, con el videoperformance introductorio al posporno por parte de las ponentes Andrea Grobet “Salvajota”, Sara Rangel y Karen Márquez, en el que en vez de ver al porno como un agente aislado de las política y los aparatos de poder, se analiza como un fenómeno atravesado por la cultura, la opresión y la violencia, y cómo se puede utilizar como un medio de protesta para corporalidades queers y no hegemónicas que no habían encontrado una representación en la industria pornográfica. 

El colectivo húmedas nos metió en un espacio inmersivo por lecturas susurradas. Transgrediendo el estatus de ocultismo que tiene la literatura erótica, disfrutamos de la experiencia íntima en la compañía de un teatro lleno. Lo que normalmente se considera que debe hacerse en secreto, se liberó de lo políticamente correcto y se sumergió en la intimidad, el amor, el deseo y el goce de alcanzarse a una misma en lo más real e íntimo.

El evento cerró con broche de oro con su último número, que no pudo haber sido en otro lugar que no fuera el emblemático Teatro bar “El Vicio”, un espectáculo de cabaret de vampiros que presenciamos gracias al equipo de bailarines de Magia Du Burlesque. Lo profano se volvió un campo de juego: aquí el propio cuerpo, con su sensibilidad, su excitabilidad y su deseo, nos invita a imaginar y construir goces más libres.

Cabaret de Vampiros, magia du burlesque, cortesía Teatro Bar El Vicio, cortesía del equipo de PLACERFEM

El equipo de PLACERFEM agradece a todxs lxs que nos acompañaron a desmontar tabúes y explorar desde perspectivas multidisciplinarias la complejidad de capas que conlleva el placer femenino, ya que a través de la fuerza del erotismo nos nombramos, nos conocemos y aprendemos a amarnos. 

 

Reseña por: Elena Sandoval Cárdenas

Un goce oceánico: sobre la primera Jornada del placer

Un goce oceánico: sobre la primera Jornada del placer

El pasado 21 de octubre, en el Teatro El Vicio, ubicado en Coyoacán, se llevó a cabo la primera Jornada del Placer —un evento curado por el proyecto PLACERFEM— con la intención de visibilizar, desde una perspectiva feminista, la dimensión del placer sexual en cuerpos feminizados y subjetividades no hegemónicas. Primero hay que destacar que desde la ubicación, nos encontramos en un lugar ya cargado de historia política, puesto que Teatro El Vicio es un foro artístico fundado por Salvador Novo en 1954, convertido hoy en espacio de cabaret contemporáneo, disidencia y crítica social. En esa ambientación que potenció un aire de encuentro y delirio, La Jornada del Placer reunió a investigadoras, artistas, sexólogas y colectivos culturales con el propósito de reflexionar en torno al placer como una experiencia también política, y en donde también lxs asistentes pudimos hablar del goce como territorio de resistencia, interlocución y visibilización. En este primer evento se habló y se vivió desde el cuerpo, el deseo, la vejez, la gordura, la eyaculación femenina y la imaginación erótica como fuerza transformadora.
Actividad facilitada por Plátano Melón en donde cuatro parejas ejemplificaron los tipos de cerebros eróticos

Desde su arranque al mediodía se marcó el tono: profundo, disruptivo, movilizador, con la proyección de Las novias del sur (2024) de Elena López Riera, un cortometraje que reflexiona sobre mujeres en la vejez, su primer encuentro sexual consigo mismas y con otros, el matrimonio y los vínculos madre-hija. Al finalizar el filme, se abrió un espacio de conversación, moderado por Camila González, quien invitó al público a compartir sus reflexiones. En ese momento, lxs asistentes contaron sus primeras experiencias sexuales y los tabúes a los que se enfrentaron al querer hablarlo con sus madres, tías y demás mujeres que lxs rodeaban. Así, se llegó a un consenso generalizado sobre la importancia de hablar intergeneracionalmente y que, con distintos niveles y matices, las pláticas y el conocimiento sobre el placer femenino siempre han existido.

El programa continuó con el conversatorio a cargo de Plátano Melón, en donde aprendimos, por medio del juego, sobre los distintos tipos de cerebros eróticos. Asimismo,  al término de esta intervención, la audiencia formuló sus preguntas acerca de la terminología y las posibilidades de mezclas de cerebros eróticos que podemos tener. Surgieron también dudas y comentarios sobre el consentimiento y la poca atención que se le da al placer clitoral y al juego. Además, Plátano Melón rifó juguetes sexuales para lxs asistentes de la Jornada. 

Seguimos con el documental Female ejaculation & other mysteries of the universe (2020) que ofrece una mirada a la sexualidad, placer y eyaculación femenina, con archivo, entrevistas y reflexiones históricas. Y ya para la tarde, tuvimos el placer de escuchar la conferencia-performance “No me aguantas” —con Irene Soria y Ary Merlyn— el cual explora la experiencia de una académica gorda que transita el deseo y la estigmatización, pasando de la investigación sociológica al tono emocional y de expresión íntima. Después vimos el cortometraje El placer en pantalla para el cual contamos con la presencia de la directora, Laura Miranda,  que nos compartió sobre su proceso creativo, la visión que quiso plasmar y sus ideas sobre las distintas maneras en las que el placer se manifiesta. A esto le siguió la presentación del videoperformance ¿Qué es el postporno?de Andrea Grobet “salvajota”, con quien pudimos platicar acerca de la investigación académica y los vínculos intergeneracionales que se gestan dentro de ella, pero que llegan mucho más allá de la academia. Después, el colectivo fanzinero Húmeda dio una lectura de poesía erótica y la noche cerró con la función “El cabaret de los vampiros” de la compañía teatral Magia du Burlesque.

Foto de la presentación “El cabaret de los vampiros”, de la compañía teatral Magia du Burlesque.

En conjunto, la jornada logró abrir —más allá de lo meramente pedagógico— un espacio de reflexión rigurosa, asimismo accesible, sobre el placer y sus distintos pliegues: personal, social, político. La combinación de cine, performance, conferencias y lecturas fanzineróticas permitió que lxs participantes no sólo observáramos, sino que también nos implicaramos, cuestionaramos y conversaramos. Así pues, la diversidad de cuerpos, saberes y formatos permitió que la invitación al goce se volviera también una invitación al pensamiento crítico. Esta propuesta, disruptiva dentro y fuera de la academia, entonces nos incitó a desestigmatizar el placer en cuerpos y subjetividades anteriormente invisibilizadas, a pensar el deseo y la sexualidad con libertad, sin miedo ni vergüenza, y a recuperar el gozarse como acto político. Además, el tono fue festivo sin perder urgencia política: fue un goce que al mismo tiempo es un compromiso que no pierde el juego. 

Teatro “El vicio” con aforo lleno para la primera actividad de la Jornada del Placer

Su formato híbrido (cine, performance, lectura y diálogo) mantuvo un aire innovador que se formula como una propuesta audaz y reflexiva que abre caminos para cuestionar y alientar a reivindicar el placer como una experiencia cultural, política y transformadora. La iniciativa destacó por su rigor conceptual, diversidad de enfoques y capacidad para generar comunidad. Con esta primera edición, PlacerFem se posiciona como un espacio pionero en la creación de plataformas que (re)unen el pensamiento contemporáneo, la experiencia encarnada y la creatividad artística sobre el placer y sus representaciones. Nos queda continuar gozando y reflexionando, porque como bien dijo Andrea Grobet encapsulando el espíritu de esta primera Jornada: “el placer también es memoria, política y futuro”. 

 

-Sara Estrada Zúñiga